Persiana Veneciana de Aluminio 25 mm - Sin Taladrar
Información
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Funcionalidad y diseño van de la mano con esta persiana veneciana de aluminio con lamas de 25mm de ancho sin taladrar. Pensada para quienes buscan soluciones limpias, minimalistas y sin renunciar al estilo.
Ideal para renovar sin obras, este sistema de persiana veneciana ofrece un control total de la luz y la privacidad, manteniendo la armonía visual en cualquier estancia. Este sistema combina desde la apertura total, otorgando una máxima claridad, hasta el cierre total de la estructura de lamas orientables que realizan un giro de 180° sobre su eje horizontal.
Instala tu veneciana en cuestión de minutos, sin herramientas ni perforaciones. Su sistema de sujeción al marco de la ventana protege tus superficies, ideal para viviendas en alquiler, oficinas o para quienes aman el diseño sin complicaciones.
Incompatible con ventanas correderas.
Medición e Instalación de forma sencilla
Para garantizar el ajuste perfecto de nuestros productos, ofrecemos información y una guía de medición e instalación completa.
Visita nuestra página de ayuda si necesitas asistencia y asesoramiento de nuestro equipo de expertos.
Guía de instalación venecianas sin taladrar
Detalles del producto
Detalles del producto
- Instalación sin herramientas: se fija al marco de la ventana sin necesidad de taladrar ni dañar la superficie.
- Cabezal y terminal de acero lacado.
- Lamas de 25mm: aluminio de calidad, resistente a la humedad y fácil de limpiar. Perfectas para cocinas, baños, oficinas o cualquier estancia.
- Cordones coordinados al color del sistema.
- Bastón como regulador del paso de la luz.
- Sistema de accionamiento cumpliendo los estándares en Seguridad Infantil de la Unión Europea (Ley EN13120:2009 + A1 2014)
- Fabricado en España siguiendo los más altos estándares de calidad.
- Incluye todo lo necesario para su instalación.
Material
Material
Lamas 100% Aluminio.
Disponible en varias medidas estándar: elige la que mejor se adapte a tu ventana.
Cuidado
Cuidado
Solo necesitas un paño seco o ligeramente húmedo. También puedes usar un plumero o cepillo de lamas para limpiar el polvo.
O bien aspirar para una limpieza más profunda.
